Domu (Pesadillas) – Katsuhiro Otomo

image001-portada Muy buenas a todos y Feliz Año Nuevo, FreakCulteros.

Sinceramente, con la total caoticidad que empapa siempre este mi querido blog, no sé cómo diablos me las apaño para enredarme aún más todavía, y seguir añadiendo más y más trastos, con lo que me cuesta sacar energías (y tiempo, sobre todo tiempo) para tratar de postear algo medianamente decente.

Pero son años descargando cómics escaneados, y, sinceramente, estoy hasta las narices de que siempre vengan paginita a paginita en tropecientos jpgs, así que mientras siga por aquí, de vez en cuando también iremos viendo joyas del noveno arte, rigurosamente compiladas en pdf para vuestra comodidad, y la mía, demonios!
XD

He decidido abrir la sección con una de las obras más queridas para mí del maestro Otomo, de 1980, previa a la también magnífica Akira, que seguramente os sonará a muchos.

Sin embargo, Pesadillas tiene algo especial que…
Bueno, el terror es una de mis debilidades, y la tensión en este relato es constante, nos mantiene pendientes de la acción a la espera de saber por dónde van los tiros.

Si os gustó Akira, es más que recomendable. Y si no tenéis ni idea de a qué viene todo esto, o pensáis (erróneamente) que todo el manga y anime japoneses se queda en súper guerreros, caballeros y pokemones…apartad por una tarde vuestros recelos y disfrutad del descubrimiento lo que de verdad ha puesto a la altura del mejor cómic europeo la inmensidad de la producción japonesa: el seinen.

Seinen es la denominación japonesa para aquellas obras que, no por su contenido explícito, sino por su temática y tratamiento, van dirigidas a un público más maduro.

Y aquí nos podemos encontrar drama, terror, thriller, sobrenatural…y, puesto que no están dirigidas a niños o adolescentes, su desarrollo suele ser bastante más cercano a los grandes narradores europeos.

Evidentemente, si pensáis que los cómics son para niños, dudo que os haya convencido. Pero dejadme recordaros que Constantine, Sin City, Hellboy, V de Vendetta, From Hell y Watchmen son adaptaciones de cómics. Y creedme, el original en todos los casos supera a la adaptación, especialmente en términos de crudeza narrativa. No son historias para tiernos infantes: son historias para leer una oscura tarde de invierno, refugiados del frío del exterior a la luz de las velas o una suave lámpara, en vuestro rincón favorito, con un buen bourbon o una cerveza turbia en la mano, algo de tabaco decente (sobre todo con Hellblazer [Constantine], a los no fumadores se la traerá al pairo, pero soy malditamente incapaz de leerme uno sólo de esos cómics sin acabar echando mano de mi propio zippo y un poco de atasca pulmones. Y lo mismo va para Predicador XD ); y dejaros atrapar por sociedades distópicas que os robarán hasta el último gramo de libertad, la evidencia que el hombre no necesita de demonios para cometer sus propias atrocidades, y el tufo a conspiración alrededor de uno de los asesinos en serie más conocidos de una época no muy lejana en la historia.

El cómic es, a la vez, antepasado, padre y hermano del cine, y ambos han tomado clichés y composiciones visuales el uno del otro para realzarse y evolucionar.
Y además, el cómic posee algo que sigue siendo muchas veces la cojera eterna del cine, quizás porque la mayor producción que consumimos proviene de un país tan conservador como son los EEUU: libertad de expresión. Hay más crítica social brutal y descarnada en cada jodidamente magnífico capítulo de Transmetropolitan que la que podáis imaginar. Y mientras la homosexualidad sigue siendo tabú, mirada con malos ojos o directamente perseguida por demasiados gobiernos de nuestro mundo, pese a que poco a poco las cabezas palas que son excesiva mayoría parece que van alcanzando algo de cacumen, un cómic como The Authority se atrevió a coger los dos súper héroes más abueletes e icónicos (y sí, me refiero a Batman y Superman, pequeñuelos) y hacerlos pareja en un estupendo homenaje rompiendo moldes y mentalidades caducas.

Bueno, al final me he alargado más de la cuenta y he acabado por los cerros de Úbeda, pero he conseguido mi objetivo: no destripar ni una mota de la historia.

Así que, si queréis descubrir Pesadillas…a leer toca!

XD

Que lo disfrutéis!! >>>

 

 

 

 

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